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Enfermedades de los riñones

Micción

La micción tiene importancia no sólo en las enfermedades renales sino también en las del metabolismo y de la sangre. Si el modo de emitir la orina o
micción aparece anormal y fatigoso, es síntoma de estado morboso y el amo debe intuirlo. La micción puede aumentar en modo excesivo, o disminuir,
ser dolorosa, involuntaria o incluso cesar. En tales situaciones, bien será llevar al perro al veterinario. El análisis de la orina dará útiles
indicaciones.Como hemos dicho, al perro se le saca a la calle a orinar cuatro o cinco veces al día. Es oportuno evitar que por la noche beba demasiado,
por lo que después del último paseo es mejor quitarle del todo el agua. Es interesante saber si la micción del macho está condicionada por un cartílago
óseo que hay dentro del pene y que, contrayéndose, deja de fluir el líquido. Tal contracción está condicionada psíquicamente por los olores que el perro
siente en la calle y así el macho, levantando una pata posterior, orina a menudo y brevemente según su voluntad. Si la sed del perro es anormal, si bebe
el doble o el triple de lo normal sin motivo plausible, es indicio de que los riñones no filtran bien las sustancias nocivas asociadas a la sangre y el animal
busca agua para facilitar el trabajo de los riñones. En tal situación, es aconsejable llevar el perro al veterinario para los diversos análisis. La cura es
esencialmente dietética: pescado no graso, ternero, conejo, es decir, alimentos blancos y ligeros. Otro motivo de disfunciones renales pueden ser los
dientes estropeados prematuramente.

Diabetes

La diabetes es una enfermedad del metabolismo cuyos síntomas evidentes son el aumento de orina y la sed casi morbosa. Además puede notarse
abulia, menor resistencia a la fatiga, adelgazamiento a pesar del gran apetito. El curso de la diabetes es largo y dura meses. La mejor cura es la dietética:
la alimentación se basará en carnes (siempre deletéreos), las grasa, los farináceos: en cambio, hay que conceder agua en abundancia. El perro
diabético habrá de hacer vida ordenada, higiénica, con movimiento al aire libre. Las curas médicas son las tradicionales (insulina) y se realizan con
vigilancia del veterinario.

Vivisección

La insulina es una de las rarísimas medicinas puestas a punto a través de la vivisección: los perros sacrificados en la Universidad de Toronto han dado
una contribución a la humanidad, mientras miles de otros experimentos inútiles deben figurar en el elenco de las crueldades.

Nefritis

La nefritis es una inflamación de los riñones debida a enfermedades infectivas o de excesivos resfriados. El comienzo es imperceptible, pero al cabo de
unos días, en las formas agudas, se de fiebre, vómito, cólicos, emisión frecuente de orina, decaimiento. El análisis de la orina permitirá al veterinario el
diagnóstico. En unos diez días puede llegarse a la curación, pero en las formas agudas el pronóstico es reservado. La nefritis crónica puede tener curso
bastante largo con alternativa de crisis y mejorías y el perro acabaría en la muerte. En todo caso, es necesaria una dieta en blanco con exclusión de la
carne y la sal, a base de leche, arroz hervido, quesos frescos y un poco de hígado.

Cálculos en la orina

Los cálculos en la orina se dan sobre todo en los perros viejos. Pueden manifestar fenómenos de nefritis si se localizan en los riñones, o de cistitis
crónica, si en la vejiga. En el primer caso el perro manifiesta dolores y a menudo se presenta en posición de orinar; en el segundo caso, habrá trastornos
en la micción y orina turbia. Pero la presencia de cálculos urinarios en el perro no puede ser comprobada por seguridad y la diagnosis debe ser definida
por análisis radiológico. La cura médica obtiene sólo raras veces resultados eficaces y conviene tomar en consideración la oportunidad de una
intervención quirúrgica. Para mitigar los dolores, el veterinario aconsejará inyecciones calmantes.

Cistitis

La cistitis es una banal inflamación de la vejiga, pero puede ser aguda o crónica. La mucosa de la vejiga se ha irritado o inflamado por retención de orina
demasiado larga, o por sustancias irritantes ingeridas por el animal y después eliminadas por la orina, o por cálculos de la vejiga o por enfriamiento:
siempre a causa de gérmenes que hallan en tales situaciones el terreno adecuado para desarrollarse. El animal enfermo hace esfuerzos para orinar y
emite con dolor sólo unas gotas, la orina es turbia y con fuerte olor. La cistitis dura unos días normalmente, tras la cura veterinaria, se cura. Si los
síntomas persisten, es posible que el mal se establezca en estado crónico. Las curas médicas se basan en antibióticos y antisépticos.


Próstata

La próstata es una glándula situada entre la uretra y la vejiga y su inflamación es la prostatitis, aguda o crónica. Es enfermedad frecuente en el perro viejo
de sexo masculino y se debe a causas diversas. En el perro se aconseja la intervención quirúrgica y hay preferencia por las curas hormónicas.