Los perros son animales muy rutinarios, esto se acentúa si han sido educados dentro de un hogar.

Revisa muy bien su conducta diaria, la observación es tu mejor arma para identificar lo mas temprano posible
cualquier tipo de problema el can pueda estar sufriendo.

Algunos
detalles conductuales que puedes revisar son:

1. Cantidad de agua que consume. Esta tomando agua, no la esta tomando, toma muy rapido? Debemos conocer
la cantidad habitual que consume al día el perro para poder identificar si está existiendo una variente.
2. Paseos diarios. Sobra decir lo importante que es para los perros el paseo diario En estas caminatas te
podrás dar cuenta si tu perro jadea mucho, se cansa mas de lo habitual, presenta alguna cojera que no le
habias observado, se queja al correr, se rehusa a caminar, se detiene mucho, todos estos signos pueden
ser el reflejo de enfermedades como displasia.
Las
caminatas se recomiendan al menos 1 vez al día por 15 minutos, ¿deseables? la mayor cantidad de
veces que te sea posible, creenos, ¡tu perro será feliz!.
3. Conoce sus hábitos y costumbres. Cuando se despierta ¿corre a saludarte y sacarte de la cama?, o se
queda mas tiempo en su cama?, cuando se acerca gente a la casa, ¿ladra o sólo olfatea?, al sonar el
timbre ¿corre a la puerta ladrando o solo se queda esperando? todos estos detalles representan la
personalidad y el comportamiento de tu perro, es muy importante conocerlos para poder identificar si algo
está diferente.
Existen diversas formas de evitar problemas de salud para tu perro, una de ellas y la mas importante es la revisión
constante.

Los perros estan genéticamente hechos para no demostrar el dolor, al menos, no para que nos demos cuenta tan fácil. Esto es una adaptación
evolutiva del perro para no demostrarse débil ante los "enemigos". En el caso de nuestro perro de compañía no precisamente tiene enemigos, pero
su condición animal lo hace reaccionar igual.
Recomendación: 1 vez por semana haz tu chequeo de los "Puntos de Control de tu Perro"
Ojos limpios y brillantes
Hocico limpio y húmedo.
Encías y lengua
húmedas y de color rosa,
así como dientes
blancos y sin sarro.
Garras sin
cortaduras y
fuertes,
almohadillas
limpias y sin
exceso de
resequedad.
Torso y cuerpo sin exceso de grasa, siempre en
Orejas limpias, de color rosado y libres de
mal olor y humedad.
Pelaje
cepillado y
limpio
Piel suave y
sin parásitos
Cola limpia, sin lastimaduras y
cepillada
Patas flexibles y sanas